Ahorré versos

para el día malo.

.

Los metí en el congelador

para preservarlos.

Los enterré debajo de la palma

para leyenda.

Los guardé en la gaveta

con el mosquitero

las sábanas

el jabón de olor

por si el dengue, conjuntivitis

por si muros europeos

o sequía en pozos sudamericanos.

.

Uno debe tener

un verso de reserva.

.

Mil veces descongelé

una a una sus letras

las puse a hervir.

Un verso como hueso de res

para dar sustancia al caldo.

.

Las desdoblé

y con arrugas

vestí el tejido fresco.

Un verso como vaso de agua

contra la insolación.

.

Las desenterré

tubérculo macizo

con venas negras.

Un verso como recurso último

frente al hambre.

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Admin
agalano
June 24, 2024 2:37 pm

Hermoso poema